Impuesto municipal: ¿Analogía?

La extensión de las facultades tributarias autónomas reconocidas a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán nace de la propia Constitución Provincial, la que consagró en su art. 132 la autonomía de los municipios de esta Provincia junto a una habilitación expresa para crear “tributos”, dejando de lado la expresión “tasa por servicios efectivamente prestados” que contenía el anterior art. 114 de la Constitución de 1990.
Es “privativo de las provincias conceder o no a sus municipalidades la facultad de crear impuestos” por lo que “es lógico que la ley nacional nada haya dicho acerca de tal exclusión en referencia a impuestos municipales, atento que ello es una cuestión que se resuelve en la dinámica provincias-municipios y en la amplitud de las potestades tributarias que la primera otorgue a los segundos”.
Ello, como señaló el Tribunal, no implica que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán pueda desatender las obligaciones asumidas por la Provincia al adherirse al régimen de coparticipación federal. Es que “cualquiera sea el status jurídico de estos entes públicos territoriales, actúan de manera inflexible los sistemas de coordinación financiera y tributaria a que hayan adherido las provincias. Consecuentemente, le son oponibles las obligaciones que a título propio y que por los municipios de su jurisdicción han asumido las provincias al adherir sin limitaciones ni reservas al régimen de coparticipación provincial en impuestos nacionales y, en especial, la de no establecer tributos análogos a los nacionales coparticipados”.